Lavar los platos
15' environ
7 fois par semaine (sauf cas rares)
Cuisine
Hay tareas domésticas que dividen a los hogares y otras en las que casi todos están de acuerdo. Lavar los platos entra en esta segunda categoría, y es lo suficientemente raro como para merecer la pena mencionarlo.
Un estudio de IFOP realizado para Consolab en 2019, que encuestó a 5026 mujeres europeas, incluidas 1004 francesas, ofreció una visión clara de la división de las tareas domésticas en las parejas. El panorama general es claro: fregar el suelo, cambiar las sábanas, limpiar los baños, clasificar y planchar la ropa siguen siendo tareas que los hombres evitan en gran medida. Pero en medio de este panorama bastante desalentador, emerge un oasis de relativa igualdad: lavar los platos es una de las pocas tareas "compartidas de forma más equitativa" entre los sexos, junto con cocinar, hacer la compra y sacar la basura. Una buena noticia, casi anecdótica en el contexto general del estudio, pero que merece ser destacada.
¿Por qué lavar los platos se sale de la lógica general que rige otras tareas domésticas? Se me ocurren varias explicaciones. Primero, su frecuencia: a diferencia de planchar o limpiar el suelo, lavar los platos es necesario varias veces al día, lo que deja poco margen para evitarlo estratégicamente, ya que todos terminan sentados frente al fregadero cuando se necesita. Segundo, su naturaleza concreta e inmediata: una pila de platos sucios en el fregadero es visible, antiestética y difícil de ignorar, a diferencia de un suelo que puede parecer "aún aceptable" durante varios días. Lavar los platos impone su propia urgencia, lo que quizás limita las estrategias habituales para evitarlo.
En qué consiste esta tarea
Lavar los platos incluye lavar platos, cubiertos, vasos y utensilios de cocina, enjuagarlos y secarlos o escurrirlos. Calcule aproximadamente 15 minutos para una sesión típica de lavado, una cifra que obviamente puede variar según el número de personas en el hogar y la complejidad de la comida que se esté preparando. Esta es una tarea que aparece con mucha frecuencia, siete veces por semana en esta lista, lo que refleja claramente su carácter diario y esencial.
Consejos y trucos para un lavado de platos eficiente
El orden importa más de lo que crees: empieza siempre con los vasos y cubiertos, que son los menos sucios, antes de pasar a los platos y luego a los más sucios. Así se evita ensuciar el agua limpia demasiado rápido y el agua jabonosa se mantiene efectiva durante más tiempo.
Para ollas o sartenes con residuos incrustados, en lugar de frotar con fuerza desde el principio, déjalas en remojo unos minutos en agua caliente con jabón: el remojo ablanda los residuos y reduce el tiempo de fregado a la mitad, o incluso a dos tercios. Añadir un poco de bicarbonato de sodio al agua de remojo potencia aún más este efecto, especialmente útil para platos quemados o muy grasientos.
En cuanto a la esponja, a menudo considerada uno de los objetos más contaminados de la cocina, un simple paso limita significativamente el crecimiento bacteriano: calentarla en el microondas durante un minuto cuando esté húmeda, o cambiarla semanalmente, reduce drásticamente su carga microbiana.
Por último, un hábito que marca la diferencia en la vida diaria: enjuagar rápidamente los utensilios inmediatamente después de usarlos, antes de que los residuos se sequen y endurezcan, transforma una tarea de lavado de platos potencialmente larga en una rápida y casi automática.
En el panorama generalmente desigual de las tareas domésticas revelado por el estudio IFOP-Consolab, lavar los platos destaca como una excepción casi reconfortante. Quizás porque simplemente no deja otra opción: es difícil posponer indefinidamente una pila de platos que se acumula ante nuestros ojos, a diferencia de un suelo que siempre puede considerarse "relativamente limpio" para otro día.