Lavar la ropa (poner en marcha la lavadora)
5' environ
3 fois par semaine (sauf cas rares)
Linge
Poner en marcha la lavadora es un gesto tan automático que ya ni siquiera pensamos en la cantidad. Añadimos el detergente a ojo, cerramos el cajón del dispensador y pulsamos el botón. Y, sin embargo, es precisamente ahí donde se determina gran parte de la eficacia del lavado.
Según ADEME, la Agencia Francesa para la Transición Ecológica, el impulso de añadir demasiado detergente para "asegurarnos de que lave bien" produce el efecto contrario. La agencia es categórica: añadir más detergente no limpia mejor la ropa. Al contrario, este exceso de detergente obstruye gradualmente la lavadora, lo que acaba generando olores desagradables en el propio aparato, olores que, en última instancia, "contaminan" la ropa. Y el impacto no se limita a la máquina: al añadir demasiado detergente, también liberamos más contaminantes a las aguas residuales y al aire de nuestros hogares.
Este último punto merece mayor atención, ya que a menudo se pasa por alto. La contaminación de la ropa sucia se asocia generalmente solo con las aguas residuales y las plantas de tratamiento, olvidando que los residuos de detergente también liberan compuestos al aire que respiramos en casa. ADEME (la Agencia Francesa para la Transición Ecológica) incluso recomienda, para limitar estas emisiones, elegir detergentes en polvo en lugar de líquidos, ya que los primeros liberan menos compuestos orgánicos volátiles al aire. Este es un detalle que generalmente se pasa por alto al elegir un producto en el supermercado, guiándose más por el aroma o la costumbre que por este tipo de consideración.
En qué consiste esta tarea
Poner en marcha la lavadora implica cargar el tambor con la ropa clasificada, añadir el detergente según las recomendaciones del fabricante, seleccionar el programa adecuado para el tejido y el grado de suciedad, y luego iniciar el ciclo. Calcule aproximadamente 5 minutos para todo este paso, sin incluir el ciclo en sí, que generalmente dura entre 1 y 2 horas dependiendo del programa seleccionado.
Consejos y trucos para dosificar correctamente el detergente para la ropa
La regla básica es seguir atentamente las instrucciones del envase, que tienen en cuenta la dureza del agua de su zona: cuanto más dura sea el agua (más rica en calcio y magnesio), mayor será la dosis que deberá aumentar para compensar la menor eficacia del detergente. Por el contrario, el agua blanda permite reducir la cantidad utilizada sin que ello afecte a su eficacia.
Ajustar siempre la dosis al grado de suciedad de la ropa evita la tentación de usar detergente por si acaso: una prenda usada todo el día sin manchas visibles no requiere la misma dosis que un paño de cocina manchado o ropa deportiva especialmente sucia. Del mismo modo, llenar la lavadora al máximo en lugar de a la mitad permite un ahorro real de agua y energía, siempre que se deje espacio para que la ropa se mueva libremente en el tambor.
Para evitar los olores desagradables que se desarrollan con el tiempo, es recomendable evitar los suavizantes de telas con fragancias intensas: según ADEME (la Agencia Francesa para la Transición Ecológica), cuanto más fuerte es la fragancia de un producto, más contaminantes tiende a liberar en el aire interior, lo que anula el propósito de lograr ese efecto de "ropa recién lavada".
Poner la lavadora parece algo totalmente rutinario, y es precisamente por eso que solemos descuidar la dosificación. Sin embargo, según ADEME, este pequeño detalle determina tanto la limpieza real de la ropa como la vida útil de la lavadora y la calidad del aire que respiramos en casa. Esto debería hacerte reconsiderar esta acción casi automática la próxima vez que tengas en tus manos un tapón de detergente.