Llenar/Poner en marcha el lavavajillas
5' environ
3 fois par semaine (sauf cas rares)
Cuisine
El lavavajillas, ese electrodoméstico que a veces nos hace sentir culpables por usarlo, como si lavar los platos a mano fuera, por principio, la opción más virtuosa. Sin embargo, las cifras cuentan una historia muy diferente.
Como parte de su serie de vídeos "Eco Matches", producida en colaboración con ADEME, la Agencia Francesa para la Transición Ecológica, se planteó directamente la pregunta: ¿qué es realmente más ecológico, lavar los platos a mano o en un lavavajillas? La respuesta, respaldada por datos, favorece claramente a la máquina. Los lavavajillas modernos consumen entre 10 y 15 litros de agua por ciclo completo, una cantidad mucho menor que la necesaria para lavar a mano sin tener en cuenta la presión del agua del grifo. Un estudio de Eurofins realizado para GIFAM (la Asociación Interprofesional Francesa de Fabricantes de Electrodomésticos), con la participación de 2000 personas, va aún más allá: lavar los platos a mano para 12 personas consume entre 42 y 105 litros de agua tibia, según los hábitos individuales.
Este resultado suele sorprender, ya que la imagen del lavavajillas sigue asociada al consumo más que al ahorro. La explicación reside en un sesgo muy humano, ampliamente documentado por expertos del sector: vemos el agua salir del grifo, oímos el sonido del chorro continuo, mientras que el agua que circula en el lavavajillas permanece invisible, oculta en la cuba. Esta percepción directa nos lleva instintivamente a pensar que lavar a mano es más económico, cuando la realidad demuestra precisamente lo contrario. La diferencia se acentúa aún más cuando el grifo permanece abierto durante todo el ciclo de lavado, un hábito muy común.
En qué consiste esta tarea
Cargar y poner en marcha el lavavajillas implica colocar los platos sucios en las cestas, añadir la pastilla o el detergente, seleccionar el programa adecuado y, a continuación, iniciar el ciclo. Esto lleva unos 5 minutos, una tarea rápida que se repite varias veces por semana según el consumo del hogar.
Consejos y trucos para un lavado realmente económico
Evite a toda costa enjuagar los platos bajo el grifo antes de meterlos en el lavavajillas: este hábito, todavía muy común, consume entre 15 y 20 litros de agua extra por ciclo, según varios análisis de expertos, más de lo que el propio lavavajillas utiliza para lavar toda la vajilla. Basta con retirar los restos de comida y tirarlos a la basura, ya que los electrodomésticos modernos están diseñados para eliminar eficazmente la suciedad común.
Esperar a que el lavavajillas esté completamente lleno antes de iniciar un ciclo optimiza significativamente la relación entre el agua y la energía consumidas, por un lado, y la cantidad de platos lavados, por otro. Poner en marcha el lavavajillas medio vacío supone un desperdicio considerable del ahorro que puede ofrecer.
Elegir el programa ecológico, en lugar del intensivo, reduce considerablemente el consumo de energía sin comprometer significativamente los resultados para la vajilla de uso diario: este programa lava a menor temperatura, pero durante más tiempo, lo que compensa con creces en términos de eficacia de limpieza.
Contrariamente a la creencia popular, el lavavajillas sigue siendo, según la propia ADEME, la solución más eficiente en consumo de agua en la gran mayoría de los casos. Una simple acción como esperar a que la máquina esté llena antes de ponerla en marcha puede marcar una gran diferencia, mucho mayor que la reconfortante sensación de «hacer un esfuerzo» lavando los platos a mano.