Limpiar la cortina de la ducha
10' environ
0.25 fois par semaine (sauf cas rares)
Salle de bain
La cortina de ducha, ese discreto accesorio que nos protege de las salpicaduras sin llamar nuestra atención, hasta que un día notamos esas sospechosas manchas cerca del borde inferior.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Colorado, publicado en 2018 en la revista científica Microbiome, reveló un resultado sorprendente: las biopelículas encontradas en las cortinas de ducha contienen una mayor diversidad de bacterias que las encontradas en los inodoros. Esta cifra desafía seriamente la jerarquía habitual de las zonas "sucias" del baño, donde el inodoro tradicionalmente ocupa el primer lugar en el imaginario colectivo. La cortina de ducha, sin embargo, permanece prácticamente ajena a esta reputación, a pesar de que la investigación científica la identifica como un terreno particularmente fértil para los microorganismos.
Este resultado se explica por una combinación de condiciones ideales en un mismo lugar: humedad casi constante, calor residual después de cada ducha y depósitos constantes de jabón, champú y células de la piel. Estos elementos orgánicos proporcionan una auténtica fuente de alimento para las bacterias y el moho que proliferan allí. Otro descubrimiento sorprendente y a veces desconcertante: las manchas naranjas que suelen aparecer en la parte inferior de la cortina de ducha no son, contrariamente a lo que se podría pensar, moho común. En realidad, son causadas por la bacteria Serratia marcescens, que prolifera en ambientes húmedos y requiere un tratamiento diferente al de los mohos negros o grisáceos más comunes.
En qué consiste esta tarea
Limpiar la cortina de ducha implica tratar toda su superficie, prestando especial atención a la parte inferior, donde el agua se estanca durante más tiempo y donde es más probable que se forme moho. Dedique aproximadamente 10 minutos a esta tarea. Generalmente se recomienda una limpieza mensual para un baño de uso diario, y con mayor frecuencia si la habitación está mal ventilada.
Consejos y trucos para una cortina de ducha realmente saludable
Para cortinas de ducha de plástico o vinilo, un lavado a 30 °C (86 °F) en ciclo delicado con centrifugado mínimo proporciona una limpieza eficaz sin dañar el material. Añadir dos toallas de baño al tambor mejora la limpieza mecánica por fricción, sin riesgo de dañar el plástico.
Para esas infames manchas naranjas causadas por la bacteria Serratia marcescens, el vinagre blanco por sí solo suele ser insuficiente: es mejor aplicar una pasta de bicarbonato de sodio directamente sobre las zonas afectadas, dejarla actuar durante unos 30 minutos y luego lavar a máquina. Para el moho negro, más común, funciona el mismo método, pero déjelo actuar durante una hora para obtener mejores resultados.
Dejar la cortina de la ducha cerrada y completamente extendida después de cada uso, en lugar de dejarla arrugada contra la pared, favorece un secado más rápido y reduce significativamente el crecimiento bacteriano entre lavados. Una ventilación adecuada del baño después de cada uso también es fundamental para eliminar la humedad residual que alimenta a estos microorganismos.
La cortina de la ducha merece una revisión de su reputación: según un estudio de la Universidad de Colorado, alberga una mayor diversidad de bacterias que el inodoro, la habitación tradicionalmente señalada como la primera en ser culpada. Lavarla regularmente cada mes sigue siendo la mejor manera de mantener bajo control este detalle aparentemente insignificante del baño.